¿Qué es el riesgo de liquidez?

El riesgo de liquidez en economía, es la capacidad que tiene una empresa para afrontar sus deudas a corto plazo, basado en los activos líquidos que dispone en la actualidad.

La liquidez es la capacidad de un activo en trasformase de forma inmediata en dinero sin producir una pérdida de su valor. Se denomina activo corriente o activo circulante a los activos líquidos que pueden convertirse en dinero en el plazo de 12 meses como son dinero en cajas y bancos, deudas de los clientes, inversiones financieras a corto plazo.

Un par de ejemplos para entender el concepto

Un ejemplo de riesgo de liquidez sería cuando una empresa que posee un patrimonio superior a sus deudas pero no puede convertir fácilmente a dinero esos activos y no puede sufragar sus deudas al no tener suficiente activo corriente o activo circulante.

Otro ejemplo, sería cuando un activo tiene poca liquidez y debe venderse a un precio inferior al que marca el mercado. Este riesgo de liquidez suele afectar a activos que no se negocian de forma frecuente como un inmueble o un bono. Si tuviéramos que vender de forma urgente un activo poco líquido, perderíamos beneficios al tener que bajar su precio para poder venderlo.

¿Cómo medimos el riesgo de liquidez?

Ratio de liquidez

  • Indica la capacidad de una empresa para afrontar los próximos pagos de su deuda con la parte más líquida de sus activos (dinero en caja e inversiones a corto plazo)
  • Es la relación entre el activo corriente (recursos líquidos de la empresa) y el pasivo corriente (deudas a corto plazo).
  • Un ratio de liquidez óptimo está entre 1,5 y 2.

 

Test ácido

  • En esta fórmula no se tienen en cuenta las existencias por su poca capacidad de convertirse en dinero a corto plazo.
  • Se calcula dividiendo el activo corrente menos el inventario de existencias entre el pasivo corriente.
  • El ratio óptimo es de 1, por encima de esta cifra hay buena capacidad para hacer frente a los pagos, por debajo de 1 hay debilidades.

 

Ratio de caja

  • Se obtiene dividiendo el dinero en caja más los activos financieros (efectivo y equivalentes) entre el pasivo corriente.
  • El ratio óptimo es de 1.

¿Cómo podemos gestionar el riesgo de liquidez?

La política de liquidez debe ser diseñada en función de las características propias de cada empresa, estableciendo un plan de contingencia ante posibles crisis.

A grandes rasgos, podríamos destacar las siguientes prácticas para reducir el riesgo de liquidez:

  • Mantener suficiente efectivo en caja.
  • Ser capaz de acceder a préstamos y diversificar las fuentes de financiación.
  • Capacidad para convertir los activos líquidos en dinero con rapidez.